En dos meses mi hermana hará su primera comunión y eso me hace ver lo rápido que pasa el tiempo. A veces tan rápido que ni siquiera me doy cuenta de que está pasando. Me acuerdo de cuando la llevaba de la mano para que no se cayera, de cuando me pedía que le leyera un cuento o de cuando se enfadaba por cosas que ahora nos hacen gracia. Y de repente la veo preparándose para un día especial, creciendo sin avisar, avanzando mientras yo sigo intentando entender en qué momento todo empezó a ir tan deprisa.
A veces siento que los adolescentes vivimos con la sensación de que tenemos todo el tiempo del mundo, pero en realidad lo dejamos escapar sin darnos cuenta. Lo gastamos mirando pantallas, escribiendo mensajes que olvidamos al minuto, viendo vídeos que no nos aportan nada, pasando horas en redes sociales como si eso fuera vivir. Mientras tanto, la vida real sigue ahí fuera, esperando. Los amigos con los que podríamos quedar, los planes que podríamos hacer, las risas que podríamos compartir sin pantallas de por medio.
Es como si estuviéramos tan ocupados perdiendo el tiempo que se nos olvida que el tiempo no vuelve. Y lo único que tenemos garantizado es el presente. El futuro no está escrito, puede cambiar en un día, en unas horas, incluso en un instante. Pero aun así lo tratamos como si fuera infinito, como si siempre fuéramos a tener otra oportunidad para hacer lo que hoy dejamos pasar.
Ver a mi hermana prepararse para su comunión me ha hecho pensar en todo esto. En cómo crece sin que yo me dé cuenta. En cómo crezco yo también, aunque a veces no quiera admitirlo. En cómo la vida avanza, despacio, pero sin pausa, incluso cuando no la estamos mirando.
Al final supongo que de eso se trata, de empezar a darnos cuenta antes de que sea tarde. De mirar un poco más lo que tenemos delante y no solo la pantalla. De aprovechar lo que pasa ahora, porque luego ese tiempo perdido ya no vuelve.

Pues eres una privilegiada, te das cuenta muy muy pronto. Eso te da ventaja sobre los demás. ❤️❤️
ResponderEliminarImpresionante Lucía!!! , continúa con esa filosofía de vida y llegarás muy lejos.👏👏
ResponderEliminarImpresionante tu forma de escribir, eres digna nieta de tu abuelo
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo con los comentarios anteriores y en este caso... Especialmente con el primero (lamento no nombrar a su autor, pero es que aparece como anónimo). Es verdaderamente singular y por ende muy raro de encontrar en los adolescentes, la madurez que tú tienes Lucía para reflexionar sobre ese "consumo" futil del tiempo. Por lo demás, tú forma de escribir y de hacernos entender tus pensamientos, eres digna de tu abuelo. No sé si habré cometido alguna incorrección, pero es que te estoy escribiendo con el móvil y en el autobús. Confío en que si ha sucedido sepas disculparme. Un beso Lucía
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